Cultivar una Mente Positiva en el Presente
"
Cuando sentimos que las cosas no están perfectas en nuestra vida y caemos en la queja constante, tenemos ante nosotros una oportunidad:..."
Cuando sentimos que las cosas no están perfectas en nuestra vida y caemos en la queja constante, tenemos ante nosotros una oportunidad: trabajar activamente en construir estados más satisfactorios en esta etapa de nuestro ciclo vital.
Esta percepción de insatisfacción suele estar profundamente relacionada con nuestro estado mental. Si empezamos a observar nuestros pensamientos —como si fuéramos testigos del “pensador”—, notaremos que muchos de ellos son repetitivos y desconectados del presente: recuerdos, fantasías, conversaciones pasadas…todo fuera del “ahora”.
No se trata de rechazar nuestros pensamientos, pero sí de guiarlos hacia un espacio más seguro: nuestra “Mente Positiva”.
Un Ejercicio para Conectar con el Amor Propio:
- Identifica la imagen negativa que tienes de ti mismo:
Llena tu mente con ideas amorosas: El amor que has dado y recibido, los logros que has alcanzado, momentos divertidos y felices. Incluso si estás abrumado o triste, encontrarás muchos recuerdos y emociones que te protegen de la negatividad.
- Confronta tus Pensamientos Negativos Automáticos.
- Acércate a una visión más realista de ti mismo:
Contrasta tus pensamientos con tu experiencia real y otras vivencias nuevas por probar. Deja de lado lo que te dicen otros si no refleja tu verdad. Al hacerlo, te sentirás más empoderado, libre y confiado.
- Regresar al Presente. Volver al momento presente es siempre útil:
- Pon en pausa las cargas del pasado: remordimientos, lamentos, melancolías.
- Detén también las películas del futuro: Proyecciones catastróficas, suposiciones sin fundamento.
Nada es más real que lo que percibimos ahora, instante a instante, a través de nuestros sentidos, cuando estamos despiertos y lúcidos. Acepta la Vida, Aquí y Ahora.
Otra fuente constante de sufrimiento es la queja:
- Nos quejamos por lo que somos o no somos, por lo que nos falta, por lo que no hicimos.
- Observa cómo tu mente se queja.
- No la juzgues, pero tampoco te identifiques con esa narrativa.
- Simplemente mírala y déjala pasar.
Ahora, dirige tu atención a lo que sí tienes: Respirar sin dificultad, no sentir dolor en este momento, tener agua limpia —caliente o fría—, poder ver, oír, oler, tocar.
Todo eso ya está aquí. Solo necesita ser visto.
Alberto Squella / Psicólogo Clínico / Sucursal La Dehesa y Terapia Online
Puedes reservar tu hora con Alberto aquí:
Centro de Terapia del Comportamiento